Fueron las modelos y actrices como Sienna Miller o Naomi Watts que empezaron a utilizar un tipo de vestuario menos arreglado, más casual, incluso con un toque bohemio. Looks “relajados”, o relaxing looks, que invitaban a mimetizarse con el slow life. Looks que podríamos caracterizar por la despreocupación, nada inocente, a la hora de vestir.  Aquellos que solemos utilizar más en nuestro tiempo libre, o momentos vacacionales.

A nosotras nos parece una alternativa, lecciones de estilo sencillas, a la par que elegantes. Ellas se diferencias por tener unas características como:

–         Conseguir transmitir la idea que has escogido el look sin premeditación, a lo natural, con la tónica de un aire relajado, como si te hubieras vestido en pocos minutos, con las primeras prendas escogidas al abrir el armario.

–         Comodidad sin descuidar la apariencia. Eso de ir a por el pan «sin arreglarse» no está permitido. Puedes escoger estos tipos de looks más suaves pero cuidados.

–         Renunciar a prendas o accesorios con demasiada personalidad. Pueden resultar difíciles de combinar

–         Menos es más.

–         Optar por básicos como camiseta blanca, chinos de verano, alpargatas

–         Va más allá del vestuario, interiorizar la elegancia, el estilo lo llevas tú.

–         Despreocupada y con estilo

–         Utilizar tejidos relajados como el lino o el algodón

A partir de estas premisas, vestir de un modo relajado y dar forma al estilo que te propongas sin esforzarte demasiado será la clave para disfrutar de tus momentos de relax y ocio.