Cambio de estación, toca cambio de armario.

La primavera la sangre altera. O eso dicen. Y esta primavera si nos ha llegado alterada, si. Están siendo unas semanas difíciles para todos. También por contra, es tiempo de «aprovechar» que estamos en casa, para hacer mil y una cosas que teníamos pendiente y que nunca podíamos, por falta de tiempo. Estamos haciendo rituales, cuidándonos más, estar con nuestros hijos, jugar con ellos, limpiar la casa, ordenando todos aquellos papeles o recuerdos que teníamos, poniendo en orden nuestros libros… Y nosotras os animamos a poder hacer una limpieza de armario, que no es igual a cambio de armario . LIMPIEZA. Un momento temido, incluso odiado por algunas.

Para nosotras hacer una limpieza significa hacer espacio en tu armario ( y en tu vida). Deshacerte, que no almacenar, aquellas prendas a las que ya no des uso. Es un ejercicio que cuesta mucho, muchísmo. Es un trabajo intenso, y emocional, por lo que resérvate una mañana para hacerlo. Un trabajo que debes hacer del tirón, no por fases, y en solitario. Ponte música, prepara bolsas y comienza y no se te ocurra dejarlo hasta acabar con ello.

Os queremos guiar en este proceso, por lo que os damos algunos pasos a seguir:

  1. Saca todas las prendas de tu armario. Sí, has escuchado bien. Necesitas vaciar todo tu armario. Tenerlo todo fuera, para así llenar. Es mejor que esté todo fuera y que no entren las descartadas que esté todo dentro y tengas que sacarlas. Pura emoción. Así seremos conscientes de lo que tenemos en nuestro armario, y no de esconder.
  2. Conocer realmente qué prendas necesitamos. Empiezan las preguntas.
    1. ¿Te pones esta prenda?
    1. ¿Cuánto tiempo hace que no me pongo esta prenda?
    2. ¿Esta prenda me la pondría?
    3. ¿En qué momento o look me la pondría? Si tus respuestas son más de dos temporadas, o no me la pondría, te recomendamos descartarla.
  3. En aquellas prendas que estemos en duda, te recomendamos pues hacer tres montones:
    1. Ropa que seguro te vas a quedar
    2. Ropa que te vas a deshacer
    3. Ropa en duda. De ellas harás una segunda criba, y como mucho no te quedes con más de 3 prendas en duda.
  4. Desechar las prendas que nos vayan grandes, pequeñas, rotas o en mal estado. Guardar ropa para cuando me adelgace, por si me engordo, igual cuando estés en otro peso diferente al que estás ahora te apetecerá mirarte nuevas prendas.
  5. Prendas que no me favorezcan. No te las pones, pero te gustan (en la percha), pero cuando te las pones siempre acabas saliendo a la calle con otra cosa. Esta prenda fuera de tu armario.
  6. Prendas que tengamos de recuerdo, pero que realmente no te pongas, haz un trabajo y decide cuáles te quedas. Es un sentimiento emocional, casi espiritual, lo sabemos. Hay prendas que con sólo verlas te transmiten felicidad, guarda las que realmente te supongan un gran recuerdo. Las que no, es hora de soltarlas.
  7. El valor de la prenda. Hay prendas en las que invertiste un dinero, y piensas que realmente no lo has amortizado, es decir, no te la has puesto tanto como esperabas. Te «sabe mal» tirarla. Lo sabemos, pero es que no te la vas a poner, te está ocupando un espacio en tu armario irreal. Haz de tripas corazón y regálala.

A medida que vayas descartando ropa, también puedes ir aprovechando para ir haciendo una organización en tu armario, ordenándolas, poniendo las perchas. Sigue los pasos en este post. También es el momento donde te darás cuenta qué prendas te faltan o echas de menos, para tener un buen fondo de armario.

Donar, vender, regalar. Diferntes opciones para la ropa que hayas descartado.

Ordena, organiza y libera. Verás que bien te sientes cuando tengas tu armario. Este sí será tu armario. Una vez lo tengas, ayúdate de una Personal Shopper para seguir con el trabajo. www.sesnineshopper.com

Con cariño,

Ses Nïnes