¿Cambiará nuestro vestuario después del Coronavirus?

Es cierto que, a raíz de estar tantos días confinados en casa, teletrabajando y casi sin salir, nuestra forma de vestir ha cambiado. Hemos dejado de un lado nuestras prendas de trabajo, nuestros jeans, blazer, vestidos, faldas… dando paso a ropa cómoda, casual, y muchas veces tirando de leggins, chándal, sudaderas y camisetas.

Hemos pasado del invierno a la primavera, viéndolo desde nuestra ventana. Los últimos días que salimos era con chaqueta y jersey y ahora, de repente ha llegado la primavera, con sus altas temperaturas, y obligándonos a hacer un cambio de armario. Casi nos hemos “saltado” el entretiempo.

La moda siempre responde a cambios sociales. Las crisis sociales cambian transforman nuestra forma de vestir. La revolución francesa permitió que cada persona fuera libre de vestirse según su gusto, por lo que se tiraron corsés y artilugios que ahuecaran las faldas, dando paso a la simplicidad.  El estilo hippie, lleno de color y estampado, fue la respuesta a la guerra de vietnam. La crisis de finales de los 80 acabó con las flores y dio paso al minimalismo. En los años 90 las recesiones suavizaron las siluetas, un retroceso hacia la nostalgia.

La ropa que llevamos es una forma de expresión. Habla de nosotros, es un reflejo de lo que pensamos, de cómo nos sentimos. En esta situación pues, nosotras pensamos que el cambio en el vestuario que se puede generar va a ir de la mano de tu sentimiento, del momento emocional en el que te encuentres, así como de tu actitud.

Podríamos decir que se pueden dar diferentes situaciones:

  • Concienciada. Seguiremos la corriente de prendas cómodas. Nos hemos dado cuenta de que ir cómoda y estilosa pueden ir de la mano. La tendencia homeaway la expandiremos a la calle. Vestiremos con prendas fluidas, y buscaremos tejidos sostenibles, respetuosos con el medio ambiente.  No buscaremos grandes pretensiones a la hora de montar nuestro look, sino que buscaremos el máximo confort. Sport, relajado y deportivo. Ropa cómoda y con estilo. Naturalidad y vestirnos  de una forma ágil, eliminando los excesos, elevando el simplicity.

  • Emocional. Por el contrario, tenemos tantas ganas de salir a la calle, estamos emocionadas, irradiamos felicidad, que nuestras prendas se van a llenar de color, de estampado, de alegría. Tenemos tantas ganas de dejar la misma ropa del día a día en casa (porque, seamos ciertos, no muchos de nosotros nos comprábamos looks para estar en casa..o por lo menos no tantos días), que buscaremos dar protagonismo a nuestras prendas, saliendo de nuestra zona de confort, atreviéndonos con looks e incentivando la creatividad.
  • Me reinvento. En este tiempo, nos ha dado tiempo a redescubrirnos. Es un momento de cambios. A reinventarnos, porque no. A pensar en todo lo que queremos hacer, a ser más conscientes de que el día a día nos tenía absorbidos. Es momento de atreverse, del pensamiento ¿y porque no? En esos casos, vas a ir experimentando pequeños cambios en el vestuario, un día con un color que no era usuaria pero que de repente pruebas y ves que te sienta bien, otro con unos pantalones slouchy, dejando atrás tus pitillo… Un open mind del que antes no éramos tan conscientes.
  • Vuelta a la seguridad. A día de hoy, no sabemos a ciencia cierta cuándo volveremos a tener una vida social como la teníamos antes. Por tanto, y hasta que no sepamos qué camino tomará esta situación, apostaremos por prendas de fondo de armario. Volveremos a estudiar nuestro armario y pensar en aquellas prendas básicas, que nos aportan la estructura, y que con ellas podemos componer diferentes looks. Apostarás por la base.

Por nuestra parte, la mayoría de nuestras clientas ya nos venían pidiendo ropa cómoda, es un must a la hora de pedirnos asesoramiento. Por tanto, estamos 100% seguras que esta corriente es la que va a seguir predominando en vuestras peticiones. La comodidad no va reñida con el estilo, y os lo vamos a demostrar en vuestras cajas…

Os esperamos… www.sesnineshopper.com