Estamos viviendo unos días de gran incertidumbre para todos. Algo que no nos hubiéramos podido ni plantear, pero debemos ser conscientes de que la situación merece responsabilidad, coherencia y tranquilidad. La incertidumbre del no saber es lo que nos provoca esos sentimientos de nerviosismo y emociones encontradas.

Nosotras mismas vivimos este momento con prudencia, mezclada con incertidumbre. No sólo por la gravedad del virus en sí, sino también porque es un virus que se contagia rápidamente y nuestro sistema sanitario no soportaría esa punta. Y no creo que ningún sanitario quiera verse en el caso de tener que elegir a quién pone en una cama y a quién no.

Dicho esto, muchas de nosotras ya estamos haciendo el teletrabajo en lo que podemos, y tan solo una de nosotras va a hacer la preparación física de vuestros paquetes. Eso si, cumpliendo todos los protocolos y con todas las medidas de seguridad. Y es que hoy en día el sistema online nos ayuda a seguir trabajando, no desconectar del mundo, y poder seguir estando activos laboralmente. Un sistema que vamos a demostrar que sí podemos hacer, y que seguramente esta sea una prueba para poder instaurarlo poco a poco en las empresas. Eso si, con la responsabilidad que conlleva. Trabajar desde casa no significa libre albedrío. Al contrario, tenemos que ser más responsables y consecuentes. Por ejemplo podríamos dar unas pautas como:

  • Ponte unos horarios. La rutina de trabajo nos ayuda a crearnos unos timing para no descolgarnos. Al igual que en el trabajo físico, tenemos un tiempo para levantarnos, ducharnos, desayunar, vestirnos, etc.
  • Busca un área de trabajo adecuada. Si es algo puntual busca un espacio que puedas remodelar por estos días y que te aporte esa tranquilidad en la que puedas estar centrada.
  • No trabajes en pijama. Para nosotras, un punto muy importante. Como decíamos, tenemos que seguir con la misma rutina de higiene y limpieza persona; duchas, cremas, e incluso maquillaje. Es importante también que no te pongas a trabajar en pijama, ya que:
    • Puede afectar totalmente a tu rendimiento. Vístete para trabajar ( aunque quizá no con el mismo empeño) ya que te pondrá en el estado mental adecuado para emprender y no distraerte.
    • Tu ropa levanta tu autoestima, así que esto tiene efecto directo en tu predisposición y actitud a hacer bien las cosas. Por ejemplo si te rodeas con gente que tiene mal humor, probablemente tú termines igual, y de igual forma en caso contrario, una actitud positiva siempre levanta el ánimo y te acabas contagiando de esa buena energía.
Así no…
  • Haz tus pausas. Evidentemente, el estar en casa encerrados no es de gran ayuda para despejarnos, pero simplemente un té, un café, una salida al balcón o una charla con tu pareja o tus hijos por unos instantes. Hará que te despejes y vuelvas con ganas!

Aprovecha estos momentos para demostrarte a tí misma tu buen hacer, tu responsabilidad y tu capacidad de concentración y buen hacer en el trabajo. Tú te mereces verte bien en todo momento, tu imagen habla de ti. Y en casa, también.

Mucho ánimo a todas aquellas personas que sí tienen que salir de casa como sanitarios, personal de limpieza, comercios de alimentación, mensajería, y tantos otros más. Mucho ánimo a todos, seguro que con el granito de arena de todos esto va a ser mucho más llevable y lo vamos a superar.

La vida te da oportunidades, y a veces así es como nos lo tenemos que tomar. Oportunidad de apreciar lo que ahora mismo tanto anhelamos; la calle, las reuniones con amigos, la familia unida, las celebraciones, el ir a trabajar, ver a tus compañeros o ir a ver jugar a tu hijo al fútbol. Oportunidades también para aprender, leer, reactivar ese hobby, poner a punto la casa, y sobretodo disfrutar de tu pareja o de tus hijos (si los tienes). Creo que nunca pasaremos tanto rato con ellos como ahora. Tiempo hay, para todo, así que aprovechémoslo. El tiempo es lo único que nunca vuelve.